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Referencias literarias
"Soria de montes azules
y de yermos de violeta,
¡cuántas veces te he soñado
en esta florida vega,
por donde se va,
entre naranjos de oro,
Guadalquivir a la mar"ANTONIO MACHADO
Poema recogido en la exposición sobre una selección de los manuscritos de los hermanos Machado (Sevilla, 23 de febrero - 29 de febrero, 2004)
Carta de Machado a su madre
"El recuerdo de Antonio Machado, golpeado por la enfermedad de su esposa y al que la escasez económica acecha como un lobo en Soria, pone un nudo en la garganta cuando se lee una carta dirigida a su madre que el equipo de investigación cree inédita. La pulcritud de las letras - ordenadas, apretadas y con los márgenes exquisitamente contados en los inicios depárrafo - contrasta con el dramático contenido:
"Querida mamá (....) Leonor se encuentra un poco repuesta de la última crisis. Yo he llegado a concebir la esperanza de que, si se acentúa un poco su mejoría y cobrase alguna fuerza, pudieramos ir a Madrid para que Hausser y algún especialista la tratase", escribe el poeta.
"Sería vano que yo tratase de ocultarte mi sufrimiento; pero también has de tener en cuenta que con las grandes calamidades vienen las grandes resignaciones; que yo tengo el consuelo de poderme consagrar a cuidarla y el cumplimiento de lo que el cariño y el deber me imponen no puede determinar en mi un estado de espíritu de violento y agudo dolor, sino de triste conformidad con lo irremediable", agrega la misiva.
Manuscritos inéditos arrojan luz sobre la vida y obra de Antonio Machado. Santiago Belausteguigoitia. Sevilla. EL PAÍS, 21 de febrero de 2004.
Carta a Rubén Darío
París, 17-7-1911
Querido y admirado maestro:
Una enfermedad de mi mujer, que me ha tenido muy preocupado y convertido en enfermo, ha sido la causa de que no haya ido a visitarle como le prometí. Afortunadamente hoy, más tranquilo, puedo anunciarle mi visita para dentro de unos cuantos días, a fin de semana.
Le quiere y admira.
Antonio Machado
Carta a Rubén Darío
París, 6-09-1911
Querido amigo y admirado maestro:
Le supongo al tanto de nuestras desventuras por Paca y Mariquita que tuvieron la bondad de visitarme en este sanatorio. Leonor se encuentra algo mejorada y los médicos me ordenan que me la lleve a España, huyendo del clima de París que juzgan para ella mortal.
Así, pues, yo he renunciado a mi pensión y me han concedido permiso para regresar a mi cátedra; pero los gastos de viaje no me los abonan hasta el próximo mes en España.
He aquí mi conflicto. ¿Podría V. adelantarme 250 o 300 francos que yo le pagaría a V. a mi llegada a Soria?
Tengo algunos trabajos para la Revista que le remitiré si V. quiere.
Le ruego que me conteste lo antes posible y que perdone tanta molestia a su mejor amigo.
A. Machado
Faubourg Saint Denis 200.- Maison de Santé.
Carta a Rubén Darío
Al Sr. D. Rubén Darío
4 Rue Herschel - 4
París (France)
Irún, 12-9-1911
Querido y admirado maestro:
He tenido que partir de París en circunstancias muy apremiantes y me ha sido imposible despedirme de V. como hubiera sido mi deseo. Voy camino de Soria en busca de la salud para mi mujer.
Mucho le agradecería que hiciese enviasen la Revista y las pruebas de mi artículo que yo le devolvería corregidas. (Soria, Instituto.)
Mil abrazos de un invariable amigo que no le olvida.
Antonio Machado
(Soria-Instituto)
Carta a Juan Ramón Jiménez
8-2-1912
"Hace dos años me casé y una larga enfermedad de mi mujer a quien adoro, me tiene muy entristecido. Su libro de V. es para mí un solaz y un consuelo."
Carta a José Ortega y Gasset
Soria, 9-7-1912
"Con el ama agradézcole su amable carta. Si no fuera porque la enfermedad de mi mujer me tiene demasiado abatido le escribiría muy largo, pues su carta, aunque breve, tiene para mí mucha substancia."
Carta a Don Pedro Chico (1919).
Señor D. Pedro Chico.
Querido amigo:
Recibí su amable carta que con toda el alma agradezco a V. Ya por mis hermanos Pepe y Joaquín tenía noticias de V. y deseaba conocerle. Su carta me proporcionaría la ocasión de ello y me apresuro a aprovecharla. Otros aprovecharán otras cosas; por mi parte, nada estimo tanto como la relación con un espíritu fraterno.
Vive V. en un pueblo al que profeso un cariño entrañable. Si la felicidad es algo posible y real - lo que a veces pienso - yo la identificaría mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer a quien, como V. sabe, no me he resignado a perder pues su recuerdo constituye el fondo más sólido de mi espíritu. El saber que V. tiene talento y un espíritu inclinado al bien me llena de satisfacción. V. puede hacer mucho por esa tierra donde existe una verdadera avidez de cultura y una raza de portentosa energía.
No sé qué notas sean ésas de que me hablaba. Véalas V. si le place. Seguramente carecen de valor literario. Todos mis apuntes son siempre borradores incoherentes, inútiles aun para mí mismo.
Mucho le agradecería que tomase V. bajo su dirección la educación de Antoñita, y que aconsejase tanto a ella como a sus padres para que sus estudios siguiesen un curso racional. Los padres están completamente a obscuras para la educación de sus hijos y los centros de enseñanza son como V. sabe, centros de embrutecimiento más que otra cosa. V. puede, puesto que vive con ellos, orientarlos. Yo hubiera querido encargarme de su educación. No puedo hacerlo porque mi vida - con harto dolor de corazón - me ha alejado de Soria. La suerte ha querido que fuese V. en esa casa donde su espíritu generoso puede hacer mucho bien.
Dé mil afectos a mis suegros y cuente con su buen amigo.
Antonio Machado
Mis hermanos Joaquín y Pepe me encargan sus afectuosos saludos. En breve me tendrá en Baeza, aunque para principios de octubre volveré a Madrid donde acaso logre permanecer este enero dedicado a estudios de filología. Dé un fuerte abrazo al amigo Palacio.