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CIUDADES
MACHADIANAS
“TAN BELLAS, BAJO LA LUNA”

Jesús Bozal Alfaro
Discurso
pronunciado en Baeza,
con motivo de la entrega del
IV Premio Audiovisual Antonio Machado
(6 de junio de 2003)
Andaluces de Jaén sigue siendo para mi una de las canciones más
emblemáticas de mi juventud. “Andaluces de Jaén, aceituneros
altivos, ....” ¿Quién me iba a decir a mi que vendría
hasta aquí, desde una tierra que estuvo en su día llena también
de olivares, para hablar de esta canción, para recordar el poderío
de la voz de Paco Ibáñez, cuando, en Burdeos o en Cenon, rasgaba el frío
clima francés con esos versos del poeta, Miguel Hernández: “Jaén,
levántate brava,.........., no vayas a ser esclava con todos tus olivares”
¿Quién me iba a decir a mí que sería aquí, en Baeza, donde daría la noticia de que Manuel García Sesma, un navarro como yo, del que solo queda su ingente obra literaria olvidada, había perdido un poema dedicado a Antonio Machado, al día siguiente de su muerte: LA ULTIMA LECCIÓN DE JUAN DE MAIRENA. A la memoria de Antonio Machado. Saint-Cyprien, 23-II-39.
¿Quién me iba a decir a mi que sería aquí donde, para agradecer este premio, tendría que hablar de tantas y tantas personas,............. aunque, por falta de tiempo y de memoria - la dichosa memoria que nos impide olvidar tantas cosas - no citaré a casi ninguna o a muy pocas?
Este montaje - o como los técnicos quieran denominarlo - está hecho con el corazón, con el corazón sencillo, impuro, de unos cuantos hombres y mujeres, sorianos de diferentes rincones del mundo: Ana María Abajo del Grado, soriana, que puso su pluma para escribir el guión y su trabajo para ensamblar todo este tinglado de fotos, textos, velocidades, ...; Montse Maján Martínez, soriana también, que ha sabido poner la luz más adecuada a las estampas sorianas de este trabajo; Carlos Arciniega González, un chico joven, soriano joven, encantado de participar - igualando la música con las voces, intentando molestar lo mínimo con sus sonidos del agua, del viento,..... -, en un trabajo en el que su ciudad, su tierra, se veían tan bonitas; Jesús, Josefina, Mª Angeles, profesores del Centro de Formación e Innovación Educativa de Soria, que aportaron toda su paciencia y su tiempo en los duros y largos momentos del montaje y las grabaciones, poniendo sus equipos al servicio de esto que ellos intuían que sería premio seguro; Serafín Olcoz Yanguas, gerente de la empresa alemana HUF España, situada en el Burgo de Osma de Soria, por su ayuda económica; Mª José Durán, una de esas alemanas (de Orense y Salamanca) que nacieron en España o justo al revés. “Aquí estuvo su voz – oigo todavía al grupo Agua Viva, ya que estamos de recordatorios antiguos -, aquí la maravilla........”. Efectivamente, aquí estuvo su voz, en este trabajo, en alemán, la voz de Antonio Machado, en alemán, ¡qué maravilla!. Y la voz musical y grave de Isabel Iglesias Ruiz, en italiano, gallega por los cuatro costados, ¡qué maravilla!; y la de Isabel Barredo Franco, otra gallega, otra suiza, en francés, ¡qué maravilla”. Y la de Susan Rees, inglesa de tan soriana. Y las voces, en fin, de Gemma García Chacobo y Juán Luis Morales Aragonés, sorianos los dos, en inglés. Me olvidaba de Agnés Kacprzak, la voz polaca para un poeta español.
Seguro que me olvido de las conserjes de la Escuela Oficial de Idiomas, del personal de limpieza, del de la oficina, de todos los profesores y profesoras del Centro, que han vivido con nosotros el nacimiento de este pequeño homenaje a un poeta andaluz, que un día encontró en Soria todas esas cosas que sólo un andaluz, un poeta andaluz, podía encontrar. Soria y Machado siguen unidos para siempre: “Si la felicidad – escribió – es algo posible y real – lo que a veces pienso – yo la identificaría mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer”. ¡Qué gran homenaje a Soria! El mismo, seguramente, que hizo a todas las otras ciudades por las que pasó dejando su huella humana, inteligente, de futuro.
Mi primera dedicatoria de este trabajo, de este IV Premio Internacional Audiovisual “Antonio Machado”, será pues para ella, para Leonor Izquierdo, esa mujer soriana que representa, como muy bien escribe Manuel Núñez Encabo en el prólogo de esta Guía, EL ALMA DE SORIA. Quiero también dedicar este premio a la Ciudad de Soria, que ha conseguido, en este caso, unir este coro de corazones en alabanza a una ciudad “tan bella como la luna”. Y se lo dedico, en nombre de todos los que hemos participado en este trabajo, a Manuel Núñez Encabo, por su empeño en descubrir a sus paisanos el filón que supone para Soria la poesía soriana de este poeta universal. Dedico también este premio a Barcelona, a Madrid, a Sevilla, a Valencia, a Segovia, a Soria, a Baeza, ciudades machadianas que pronto figurarán, juntas, en un itinerario indispensable para quien quiera entender una parte muy importante del alma de España, esa palabra que, cuando cantaba Paco Ibáñez en Francia, nos sonaba tan grandiosa. Y nos suena, ahora, por supuesto.
Tendría que dedicar este premio a mucha más gente. Pero el tiempo,
como siempre, y la memoria, nos invitan a reducir la lista. Se lo dedicaré,
por mi parte, como coordinador de este trabajo “de todos los demonios”,
como diría otro poeta, a nuestro amigo Manuel García Sesma, del
que hablaba antes, y a su madre, que pasó demasiados años sin
ver a su hijo, recogido en tierras mexicanas, y a la madre de Don Antonio, que
duerme en esa tierra tan acogedora y cómoda de Francia, en Collioure,
y a la nuestra, y a las nuestras, que nos entendieron o nos entienden, a pesar
de todo. Y se lo dedicaré, por último, a ese machadiano de la
memoria de hierro que se llama Julián Antonio Ramírez, la voz
de Radio París, que sigue recordando sin ira la historia machadiana de
esta España mía, esta España nuestra.
Y ... a todos ustedes. Ha sido un honor para todos nosotros. Muchas gracias.
Baeza, 6 de Junio de 2003